sábado, 19 de octubre de 2013

El asco


– No he podido dejar de tener arcadas todo este miércoles tras leer una larga columna en La República de Marcial Rubio aplaudiendo una resolución del TC por la cual no se va a cobrar impuesto a la renta sobre el justiprecio que se entrega por expropiaciones a los propietarios afectados.


No por el fondo –que es justo– sino porque nada menos que un alto dirigente del extinto partido velasquista PSR sea tan fresco de tocar ese tema. ¡Si algún régimen expropió propiedad en este país sin pagar nada –solo a los extranjeros– fue aquel de su adorado líder Velasco, Sr. Rubio! ¿Y no colaboró usted con esa dictadura, como cuentan? Y usted acaso no ha virtualmente ‘expropiado’ una universidad a su legítimo propietario, la Iglesia. ¿No tiene sangre en la cara? ¡Leer a un velasquista ponerse ahora de lado de los expropiados tras todo lo que les hicieron en los 70 es como leer a un nazi elogiando ahora a Israel! ¡Más vergüenza propia y más respeto a los demás, por favor! Y una última pregunta, ¿está llevando un caso de algún afectado que no quería que le cobren el IR? Si es así, debió ponerlo en su columna.

– Horrible que el Estado no cumpla con la pensión del exviceministro de Educación Vexler. Y horripilante que la ministra Salas le devuelva una carta personal. Vexler fue tan buen funcionario que se le mantuvieron nueve años allí, y fue el arquitecto del intento de reforma educativa más importante que hemos tenido, reforma que Salas ha deshecho (¡ni siquiera se han tomado los exámenes para la CPM!). ¡Retener pensiones por represalias políticas! ¡Qué asco! Me dicen que lo mismo le han hecho al exparlamentario andino humalista Juan Mariátegui (pariente lejano al que apenas conozco). Aquí parece que tuvo un lío con Nadine. No pues. Con los viejos así no.

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