viernes, 10 de julio de 2009

Tarjeta de platino

Ayer hablaba de sombras de pesimismo, pero es curioso cómo afuera creen muchísimo más en el Perú que nosotros mismos. Me confieso gratamente sorprendido con la reciente colocación de bonos peruanos por US$1,000 millones en el exterior, con una demanda que superó en cuatro veces y media la oferta (en cristiano, habríamos podido recaudar más US$4 mil millones de un cocacho si nos hubiera dado la gana) y nada menos que a 16 años, un lujo en estos momentos de crisis financiera internacional. ¡A ver si Venezuela, Ecuador, Argentina o Bolivia podrían hacer algo así! Posiblemente sólo Brasil y Chile podrían igualar las condiciones de esta emisión, y no sé si México.

Es decir, y para afirmarlo en crudo, al mercado internacional le ha interesado un pepino la tragedia de Bagua y los desórdenes provincianos. Un cínico observador me comentaba: "Roches internos feos y sangrientos hay en todos lados y a cada rato en este complicado planeta. Los chinos con sus musulmanes uighures, los turcos con sus kurdos, los israelíes con los palestinos, los suníes iraquíes con sus chiitas, el golpe en Honduras, Colombia con las FARC, las masacres continuas de narcos en México... ¿Tú crees que afuera se están acordando hasta ahora de Bagua? Las ventanas de atención son muy cortas ahora y afuera más se fijan en los fundamentos económicos. Los nubarrones políticos se despejan rápido".

En suma, el mensaje dado por los mercados esta semana es que no sólo somos sujetos de crédito (cuando no se le está prestando a casi nadie), sino que encima tenemos la tarjeta platino. Por eso hay que aplaudir el coraje del ministro Carranza, que se arriesgó a realizar esta emisión en plena turbulencia política interna. Si no le resultaba por falta de demanda al no haber confianza, ahora habría una cola de críticos pidiendo su salida. El mejor homenaje es que se han quedado calladitos... García ha encontrado su mejor timonel económico en Carranza, que sustenta su buena imagen externa y que la crisis apenas se sienta aquí. Me imagino que a estas alturas debe estar consciente del grave error que fue reemplazarlo un tiempo por Valdivieso. Es como Fujimori con Camet: lo dejó ir tras seis años de estabilidad económica y todo se le comenzó a desmadrar. Un buen ministro de Economía y que te sintonice no es fácil de hallar. Desde el primer belaundismo (¡1963!) hasta Camet (¡1993!) no se vio eso (porque Boloña era hábil, pero tenía pésima química con Fujimori). Toledo sí lo tuvo con PPK.

Lo que sí sería una pena es que Meche Aráoz sea alejada para darle gusto a Simon, Cabanillas, los proteccionistas y los humalistas. No sólo cerró el TLC con EE.UU. sino que también ha conseguido -o está por lograr- más de este tipo de acuerdos con Canadá, China, Corea, Japón y la Unión Europea. Alejarla sería un ingrato y absurdo castigo para quien sólo trajo éxitos y una cara fresca al gabinete. También Pedro Sánchez es un elemento valioso. No todos los ministros deben ser locuaces.

- El general Da Silva me pide que me rectifique por las críticas que le hice. Mi fuente pública fue La República (07-07-09, p. 3), que tengo por muy seria a pesar de mis discrepancias, y Radio Melodía (www.radiomelodia.com.pe Si ambos se rectifican por haber errado, los imitaré.

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